sábado, 7 de marzo de 2009

El silencio y la indiferencia.

Aquí dejo este artículo que me ha encantado, escrito por Sandra Lustgarten, psicóloga y sexóloga. Para los que se sientan identificados, para los que sufren sin hablar, para intentar ser más fuertes ante el silencio y la indiferencia, dos armas que lastiman.

'El silencio y la indiferencia son unas de las armas más potentes utilizadas para boicotear en una relación de pareja. Casi las peores por lo que generan como mensaje. Claro que siempre especulamos con que el otro no podrá olvidar fácilmente lo que ha compartido, las vivencias, los momentos, las miradas, los sentimientos y que siempre el recuerdo juega engañosamente añorando aquello que se ha amado y es difícil de resignarse a perder, lo que creemos que nos pertenece. Sin embargo, cuando notamos después de una ruptura el abandono, la ausencia, la indiferencia, aparecen fantasías diferentes, nos hacemos a la idea de que ya no nos tienen presente, que algo cambió en sus vidas, que están poniendo el interés en otro lugar, que ya no somos más imprescindibles. Y es difícil resignarnos a que todo se termine, que no queden vestigios de tantas horas, de tantas cosas compartidas. Nos preguntamos cómo el otro puede tener la fortaleza para ignorarnos, para hacer de cuenta que ya no le interesa nada de nosotros, cómo puede mágicamente borrarnos de su agenda o no llevar impreso nuestro nombre, aparece el misterio que encierra ese silencio, esa falta de registro, esa ausencia dolorosa o mejor dicho la falta de presencia. Quizás consideremos que dimos tanto que hasta resulte injusto, quizás hasta inmerecido, desaparecer así sin dejar rastros, después de haber querido tanto. Sin duda nos deja un notable sinsabor. En algún momento hasta podamos sentir envidia de la fortaleza del otro, que no podemos imitar. En tus momentos libres sabés que lo único que viene a tu cabeza es su imagen, su recuerdo, y extrañás las pequeñas cosas de todos los días, las palabras muertas, y hasta los silencios que odiabas. No sabes por qué desapareció sin ninguna explicación ni cuándo volverás a saber de él, y si aparece, si querrás volver a saber de él. Quizás temes preguntar si lo vieron para que nadie te cuente que ya ha rehecho su vida. El silencio y la indiferencia han sido las peores armas que ha podido utilizar, aún peor que el vaivén de palabras hirientes. Sentís que seguís siendo parte de la historia que vivieron, y ante el vacío por la indiferencia, la ausencia marcada, reconoces la pérdida. Es doloroso cuando el otro te deja de pensar, de extrañar, cuando entendés que le faltó amor, que el amor cuando está presente no admite el olvido. Chocas contra esa indiferencia y por momentos sentís bronca, rechazo, te duele, te lastima profundamente, te arrepentís de aquellas cosas a las que cediste, las que dejaste pasar, las que perdonaste, quisieras esbozar que tienes armas de la misma intensidad que puedan tomarlo por sorpresa, pero sabes que no tienes la misma entereza. El silencio también te ha dejado exhausta, el silencio que expresa la falta de amor, de pensamiento, de intriga y curiosidad por el otro, el silencio desinteresado, doliente, enojado, que encuentra el reproche, que deja resabios. Pensás en aparecerte como si nada, en mandar una señal para ver la respuesta, ilusoriamente crees que el otro está esperando que reaparezcas. Pero no es la mejor de las ideas, porque podés ser desaireada, podés fortalecerlo y hacerlo sentir triunfador, podés fortalecer su ego y eso no es bueno, siempre hay que esperar el ataque del enemigo para saber qué herramienta debés utilizar. Podés prepararte para no mostrar tus puntos débiles; si mostrás tu debilidad sus armas fueron exitosas y se apoderara de ellas. El mejor de los consejos es que utilices las mismas armas, seguramente el otro también se preguntará por qué no emites señales de humo, qué misterio encierras, por qué no cuestionas su ausencia. Dejalo venir después de que sus propias armas lo aniquilen. Cuando la melancolía lo ataque querrá saber de vos, tu silencio también lo preocupará, sin duda no puede desobedecer a su intriga y aunque más no sea querrá saber qué pasó, por qué no te provocó nada su actitud, se planteará cómo devino el olvido y reaparecerá para descifrar el silencio y la indiferencia. No son herramientas fáciles de utilizar, la impresión es que el tiempo se detiene, que las horas se alargan y los días acumulan sufrimiento. Te llenarás de preguntas carentes de respuesta, o respuestas negadas, la sensación de abandono te abruma y te llenas de bronca, pero de lo contrario el otro habrá ganado por kilómetros y serás su víctima. Utilizá ese silencio para conectarte con tus cosas, haz un itinerario que ocupe tu mente, sacalo de ella cuando él aparezca, podés autoengañarte, dejá que el tiempo transcurra, el tiempo silencioso en algún momento llama la atención de quien se ha retirado, ya que cree que ha dejado un corazón roto y volverá a corroborarlo. No muestres tus debilidades: recuerda que siempre que lo hagas sólo le darás ventajas al otro. Ya sabes que la indiferencia mata y cuando no mata fortalece.'

Lic. Sandra Lustgarten Psicóloga - Sexóloga

21 comentarios:

kuoremio07@gmail.com.ar dijo...

Que bueno, me ha hecho reflexionar en muchos puntos y es cierto que la indiferencia mata y te fortalece. muy buen post. besos!

Adolfo Payés dijo...

Que hermoso tu post, una reflexión muy del momento llena y sobre todo anima a enfrentar las realidades individuales que como en muchas partes, son incomprehensibles..

un gusto siempre disfrutar tus escritos..

gracias

te dejo mis saludos fraternos con mcuho cariño..

un beso

Stanley Kowalski dijo...

La reseña de la Licenciada es harto interesante, te diría hasta apasionante. Pero yo no me circunscribiría solamente a la relación de pareja, sino a las relaciones humanas en general. El silencio y la indiferencia son terribles armas para cualquier ser humano, creo que nadie puede permanecer impertérrito frente a la indiferencia.
Gracias por el hermoso comentario que me dejaste, siempre tan amorosa.

BESOS

Andrea dijo...

Kuoremio, me alegra que te haya hecho reflexionar el artículo. A mi también me sirven mucho, por eso suelo leerlos y publicarlos, para compartirlos. un abrazo.

Andrea dijo...

Hola Adolfo, pues si, es bueno enterarnos un poco de estas cosas, cómo nos afecta el comportamiento del otro y cómo podemos actuar para defendernos un poco. Un abrazo y aquí te espero, como siempre.

Andrea dijo...

Gracias a ti Stanley, las relaciones en general son difíciles pero nunca son tan determinantes o dependientes como las de pareja, por eso me gusta centrarme un poco en ellas. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Estar consciente es otra cosa.
Hay que tener el CORAJE de pisar el orgullo,hay que humillarnos al maximo..decirle todo lo que pensamos de el y cuando le hechamos de menos. El coraje es fuerza y sinceridad...no hay que ir con rodeos,eso si que es peor que la indiferencia del otro.

Anónimo dijo...

Muy bueno el artículo me ha dado fuerzas y definitivamente..."hoy voy a emprender la recuperación, de tanta copa rota y tanta cuota de desilusión,de añoranzas de esperanza y desesperación,comiendo la manzana mi alma sana, entera se escapo, antes que la suerte pise fuerte por mi espalda, antes que me encuentre pataleando madrugadas, antes que sepa que ME HACE FALTA...voy a olvidarl@.

Anónimo dijo...

justo y preciso este mensaje, gracias. Me hizo reflexionar en actitudes que tomamos ante la indiferencia y el silencio, que suelen es hacer daño, generar estados de humillación. gracias. Excelentes

alma dijo...

Somos muchos los que nos sentimos identificados con todo lo que pone en este articulo.
Lo he leído y re-leído...Y totalmente de acuerdo con todo lo que pone.
Gracias Andrea por compartirlo. A mí particularmente me ha servido de mucho.

Un abrazo grandote.

Carolina Daloquio dijo...

Qué bien redactado este artículo y sí en muchas de sus palabras me siento identificada y como digo en una entrada que publiqué en mi blog qué hacer con esa enorme desilución que provoca la indiferencia y el silencio que no se logra comprender, gracias por compartirlo.-

Anónimo dijo...

gracias por este articulo me a venido tan bien en este momento, hare tal cual todo gracias

Anónimo dijo...

Es muy bonito y muy real todo lo que pones, te felicito.

Yo estoy viviendo un divorcio, una historia que acabó, cansada de los silencios por parte de él, pero el tiempo me ha dado la razón que quizás aquellos silencios eran causados por el desamor.

Es muy triste ver como una relación termina porque ves que el amor se acabó y ves que aún acabado todo el sigue mostrando esa indiferencia y esa falta de interés.

En fín, nadie merece aguantar esa indiferencia, ni los silencios de nadie...es mejor acabar cuanto antes cuando nos encontramos con individuos de estas caracteristicas.

Anónimo dijo...

Tus palabras han sido de bendicion a mi vida.....relataste alli mi realidad en este momento!mi lucha x ser tan fuerte como el y ignorarlo d igual forma,no lo he logrado!xq al final siempre busco la forma de hacerme sentir.se q m ayudara a tomar fortaleza aunq no se si ya es tarde para hacerlo y ya el se siente victorioso....aun tendre tiempo de pagarle con la misma moneda?

Lexi Villa dijo...

Tienes toda la razón, fue lo que hice con el papá de mis hijos despues de que me dijo cosas tan crueles que jamas voy a olvidar y opté por el silencio y la indiferencia,, ahora el me busca por el face y lo bloqueo y luego con mis hermanos y en verdad disfruto tanto mi victoria no sólo de que ya sabe que no me interesa buscarlo si no de que el amor que le tenia por fin ya se fue,,, ahora mi corazón es libre,, es lo mas dificil que me ha pasado pero lo supere :) ANIMO CHICAS,,, SI SE PUEDE....

Iván dijo...

El artículo es genial.Me quedo con una frase..."cuando el amor está presente, no admite el olvido".Por tres veces y con la misma persona he vivido esa situación.La primera duró 2 días...a mi señal de humo volvió. La segunda duró tres meses...volvió.La tercera lleva 20 días...emito señales esporádicas, ella también...muy sutiles.El amor está presente...Sin humillarse hay que intentarlo.El amor no admite humillación ni tristeza...cultivad la paciencia.Es muy duro,agotador y lancinante, pero si amor, es imposible el olvido.DDKZ.

ARES dijo...

MUY BONITO TU ARTICULO YO ESTABA INVESTIGANDO DEL SILENCIO Y LA IDIFERENCIA ME ENCONTRE CONTIGO ME DIO MUY BUENAS IDEAS PORQUE ESTOY PASANDO ALGO PARECIDO EN MI CASO ELLA EMPEZO A USAR ESTA RMA PERO AHORA YO LA USO MAS FUERTE Y COMO DICES ME FORTALECE AUNQUE ME DA PENA PERDER TODO LO VIVIDO PERO ES IRREMEDIABLE DEBO SEGUIR PARA ADELANTE AUNQUE ME CUESTE GRACIAS

Anónimo dijo...

En este momento de mi vida..este blog me ha llegado como una bendicion y aunque estoy muriendo por saber de el,su silencio e indiferencia me tienen triste,mas no caere en su juego,no sere la primera en buscarle....si no lo vuelvo a ver,que se vaya al diablo,mi dignidad esta por encima de cualquier hombre....

Limary Santiago dijo...

en este momento estoy pasando una situación..y estés artículo al leerlo me ha dado fuerzas para hacer lo mismo que me están haciendo a mi..... Mi dignidad esta muy alto antes que doblegarme ante el.. No ser que tanto era el amor que tenía por mi.. Pero dice el dicho... Todo pasa por alguna razón

Anónimo dijo...

No hacen falta motivos ni para el amor,ni para el desamor. Igual que te quiso un día,puede que un día deje de quererte.
Cuando le pides explicaciones a su indiferencia no haces otra cosa que intentar descubrir en ti la culpa para tratar de solucionar el problema.
Convéncete de una vez de que no te quiere y de que ya nunca más te querrá,porque nada que haya muerto,..resucitó jamás
Entonces tu amor por él, morirá también...En ese mismo instante.
Porque el amor es cosa de dos.
No existen los amores no correspondidos.
Lo único que hay no correspondido,son las ilusiones.
La ilusión de que "aun me quiere",la ilusión de que "volverá a quererme",la ilusión de que "me quiere y me odia",la ilusión de que "teme quererme demasiado",....
Líbrate de tus ilusiones y verás florecer tu indiferencia

agradecida dijo...

Sabes. Ya van 2 veces que leo este articulo. Somos humanos cometemos errores. Yo erre. Y me dieron con la puerta en la cara. Envie flores. Cartas. Disculpas etc... al carajo me enviaron. De mi no queren saber ni la nariz. Asi que cerre todas mis cuentas, cambie hasta de nro. Lo admito aun observo en silencio cuando se conecta al chat. Pero sin quwrer los dias avanzan rapido y cada dia soy un poco.mas fuerte. Y nose si realmenta quiera que vuelva. Asumo que lo amo con todo mi corazon. Pero como e leido por ahi. Una relacion que no funciona, no funcionara jamaz.

Saludos y gracias!!