lunes, 12 de septiembre de 2016

Silencios cómplices

Emociones sin proyectos, las palabras cansan, sólo la piel hace el camino. Buscar el hombro correcto para derramar tus lágrimas y la cocina ideal para compartir tus carcajadas. Para disfrutar hay que atreverse. Los demonios acaban callando cuando son aplastados por alegrías inesperadas. Improvisemos mejores momentos. 

martes, 1 de septiembre de 2015

Mejor no

No me apetece darme cuenta. En ocasiones lo más sencillo es procurar sentirte como los demás imaginan que te sientes. Al final te lo crees.

sábado, 17 de enero de 2015

Último golpe

No era tan difícil, era yo. No encontraba el norte, sin embargo estaba allí. Esperaba con paciencia. Hibernaba. Sabía que la venda caería, sólo debía aguardar hasta el último golpe. Aquel en el que el cuerpo se rebela y dice basta. Cuando se acaban las alternativas se apaga la luz. Es entonces cuando volvemos a nacer.

sábado, 13 de diciembre de 2014

VI


Buenos días soledad.
Siéntate, te serviré un café.
Hablemos.
Adoro tu silencio y lo sabes.
Evitemos los extremos.
Si continuamos juntas
me conducirás a la derrota.
Voto por el triunfo, por el ánimo.
Voto por la contemplación
del mar en compañía.
Por el hallazgo inesperado que
augura una oportunidad muy merecida.
Deja que te abra la puerta, soledad.
Calcula bien tus pasos.
Eliminaré todo rastro que pudiera
ayudarte a encontrar el camino de regreso.



jueves, 27 de noviembre de 2014

V

Menos candidez. 
Menos absurda candidez. 
Más decisión. 
Más femineidad. 
Un quererlo todo que abarca mucho. 
Efímera y poderosa. 
Así me planto hoy sobre mis pies.

viernes, 24 de octubre de 2014

IV

Hoy una indiferencia que me obliga a avanzar casi a ciegas. ¿Por qué me siento hormiga? ¿Por qué hoy me encuentro en medio de una desconocida selva? ¿Por qué todos creen que mi vida es un bello sendero lleno de rosas? Hay rosas dentro de mí, pero no en mi camino. Cada día soy más consciente de mi singularidad. En ocasiones deseo desear, sentir y pensar como los demás para descansar. Los demás van más ligeros. Me alegra que lleguen las lágrimas por fin. Siempre me proporcionan alivio, y un nuevo comienzo. Adoro los nuevos comienzos. Guardas un discreto luto por aquello que has decidido dejar a tus espaldas y te adentras en terreno desconocido. Bordeas el lugar, marcas territorio. Oteas. Algo llama tu atención. Entras. Temes. Sudas. Disfrutas. Hay tanto que decir. 

miércoles, 8 de octubre de 2014

III

No llores niña. 
Vive. 
No llores niña. 
Bebe. 
Detrás de la puerta hay luz. 
Cuando la brisa cálida 
se deslice sobre ti, 
despertarás. 
No temas. 
Los demás ya no cuentan. 
Sólo importas tú.