martes 17 de enero de 2012
Fuego
El universo es generoso, omito egoísmos ajados, abrazo todo placer hallado sobre el verde y mares de esta tierra. Habito espacios con seres desconcertantes, sólo avanzan porque han de hacerlo, he de hacerlo también yo. Mi fuego no se extingue, arde, es tuyo. No juzgues, no pienses. Si el mañana se aleja, baja tu mirada y aproxímalo. Que no te hagan ser, hállate, no habrá premios a las puertas del cielo, sólo fe y alas para continuar.
domingo 8 de enero de 2012
Evolución
Cada paso dado detrás del anterior me lleva sin remedio a una evolución, siempre bienvenida por cierto, qué haríamos sin ella. Sin embargo tengo mis dudas. Si hablamos sobre literatura, me arriesgo a soltar un par de obsevaciones que no tienen por qué ser acertadas pero se acercan de manera recurrente a mi mente así que no tengo más alternativa que tomarlas en cuenta, en definitiva es la que lleva las riendas. Leo lo que aterriza ante mis ojos, admiro talentos ajenos, valoro esfuerzos, observo egos, intuyo envidias, aparto celos y luego, cuando la obra se encuentra desnuda, exenta de todo condimento terrenal, intento convertirla en arte. Mala cosa la intuición, ves lo que no debes, los condimentos no deberían poder verse. A veces creo que la evolución en un escritor es un arma de doble filo. A algunos los conduce a un grado de intelecto tan suyo, tan personal, que no hay quien los siga. Vuelan a lo abstracto, a otra dimensión, cosa que no deja de ser envidiable, a todos nos viene bien un buen viaje de vez en cuando. Son seguidos fielmente por sus colegas y lectores de siempre eso sí, porque la lealtad es la lealtad, y si hoy no comprendo lo que ha escrito, ya lo comprenderé mañana. A estas alturas he podido comprobar que un ser humano puede ser un estupendísimo escritor transmitiendo mucho y bien, pero sin embargo puede también comportarse como un verdadero capullo. Debo confesar que este descubrimiento me preocupó un poco, siempre creí que todo lo bueno que emanaba de letras ajenas de alguna manera formaba parte de la personalidad del autor, pero no. Una vez que tienes claro que las palabras no son más que palabras las cosas cambian. Una vez que comprendes con todas la letras que son los hechos los que hacen en realidad a una persona te sientes más segura. En lo personal, no creo que pueda dedicarme seriamente a la literatura, tendría que abandonarme en los brazos de mis obsesiones cuando lo que en realidad necesito es mantenerlas controladas. El tiempo se evapora elucubrando historias, buscando sentidos, creando y expresando. ¿Cuando vives? ¿Cuando interactúas con la realidad? Hay un mundo increíblemente vivo más allá de las letras, no me apetece abandonarlo ni contaminarlo con elementos de la no-realidad, cosa que suele suceder, he escuchado a poetas recurrir a la poesía durante una conversación trivial sobre comidas. Si la evolución se apoderase de mi tendría que abndonar la realidad por períodos más extensos de tiempo. ¿Y si me absorbe de tal manera que ya no puedo volver? ¿Y si me convierto en uno de esos extraños y estrafalarios personajes llenos de frustraciones que sólo hablan sobre literatura? Hoy por hoy prefiero ser testigo de evoluciones ajenas, me compensa más.
martes 27 de diciembre de 2011
Hechizo
Dedicó demasiadas horas a la nada, la nada solía pasar factura con los años. Convirtió la espera en arte y comenzó a disfrutarla. El reino del absurdo se encontraba lleno, para qué engrosar sus filas. El rebaño tiró de ella pero de alguna forma se las arregló para mantenerse fuera, donde el aire y las experiencias conseguían mantener su dosis de originalidad. Cargaba su temor a cuestas y amaba, porque comprendió que si lo hacía el miedo era menor. Esgrimía su autenticidad como una espada y sonreía, porque comprendió que la sonrisa otorgaba una gota de coherencia a sus impulsos. Transgredía una y otra vez con alegría porque sí; su mirada hechizaba más cuando rozaba la libertad.
jueves 15 de diciembre de 2011
Una vez
Una vez creí ver un ángel, se desvaneció enseguida. Una vez creí que podría ser una gran escritora, se desvaneció enseguida. Una vez creí ser una mujer fuerte, también se desvaneció. Una vez fui feliz, como mi vecina, untando mi cuerpo con cremas caras, nada, se desvaneció. Una vez tuve un hijo, creí ver el cielo más cercano, mi mirada se hizo adulta. Atesoré con orgullo mi sacrificio y mi conducta. Minúsculo y poderoso. Hoy ya nada se desvanece.
viernes 2 de diciembre de 2011
Flechas
Iba cada día, nada la detenía. Golpeaba a la puerta temblando consumida por la ansiedad, necesitaba verlo. Su madre solía abrir con la mirada cargada de compasión, primera flecha, directa al pecho. Se dirigía hacia la segunda casi corriendo, cada peldaño era una montaña, llegaba a la cima sin respiración ni cordura. Se acercaba lentamente a la cama para observarlo dormir unos minutos, un pequeño e íntimo regalo personal. Lo despertaba con una caricia, susurraba cada día las mismas palabras al hacerlo. 'vuelve a quererme, por favor' La segunda flecha entraba directa, letal, al comprobar que no lo conseguiría, no habría más amor para ella, no hacían falta las palabras, sus ojos no mentían. 'Resígnate cariño, por favor, no vuelvas, no sigas'. Afortunadamente también decían que a pesar de todo, sería comprendida si regresaba, así que..
viernes 14 de octubre de 2011
Movimiento
Aún con los ojos cerrados podía verlo todo, mi propia honestidad me asfixiaba. Un mundo demasiado pequeño parecía querer devorarme pero mi inagotable fuente interior me rescataba una y otra vez de los brazos de la mediocridad. Mi arte. Recreaba en mi mente cada segundo de la coreografía que había engendrado para reemplazar las palabras por movimientos. Las palabras ya no me servían, estaban todas dichas, escritas, usadas, ya no decían nada. Los cuerpos en movimiento expresaban más y mejor. Si te quiero, te abrazo. Si te amo, te beso. Si te temo, me alejo. Si me siento cómoda y me inspiras confianza, bailo contigo una danza eterna. Nuestros sudores y alientos unidos en el transcurso de la vida hasta agotarse. Luego el descanso y la calma. La sintonía de los cuerpos facilita la de las mentes. Te desconozco pero tu cuerpo me ha dicho que desea que continúe junto a él, obedezco porque deseo conocer el contenido de tu mente y, aunque sienta algo de temor, huelo la confianza en tu sudor y permanezco en mi sitio acurrucada, esperando. Descubrí que me amabas cuando te sentí, caminando a mi lado, anicipándote a cada uno de mis movimientos para evitar mi caída, tus brazos nunca permitieron que mi cuerpo rozase el suelo. Amante de mi talento, apartabas cada obstáculo que aparecía frente a mi facilitándome el camino, y yo, infinitamente agradecida, imploré al dios de turno que jamás perdieras las fuerzas porque tu adorable empecinamiento era lo único que lograba encender los motores de mi creatividad.
domingo 2 de octubre de 2011
Ausencia
Con el alma atribulada, me niego a esperar, la espera mata todo intento, todo origen. Busco a ciegas. Derramo lágrimas que huelen a vida. Padezco su ausencia sin armas, vencida a veces, rebelde otras. Me acerco cautelosa, acallando toda ilusión para no caer en picado al abismo del abandono, de puertas que no se abren. Continúo con poco, acariciando la esperanza, nada es imposible, todo está tan cerca que casi lo rozamos. Espérame sonriendo, con sábanas limpias y manos ávidas, ansío un rincón tranquilo que lleve tu nombre, remanso compartido que de sosiego a mis fantasmas.
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