jueves, 7 de mayo de 2009

Hazaña

Desperté sobrersaltada, extraños sonidos golpearon mis sentidos, miré a mi alrededor buscando su origen, volví a sobresaltarme cuando di con el motivo. Descubrir la cara de un caballo negro en la ventana, lamiendo el cristal y dando pequeños golpes con su nariz acabó por despertarme completamente. Ese debe ser 'sangre', qué nombre le ha puesto, pobre animal.
Cuánta luz, claro, no había persianas. Él se encontraba a mi lado, durmiendo plácidamente, una posesiva mano sobre mi brazo. Permanecí unos momentos observándolo, tan tranquilo, tan guapo. ¿Qué haría con él? Sabía que no podía plantearme nada a largo plazo, no era una pareja, no era un amigo, era lo que era y simplemente me daba igual. Mi primer hombre. Había sido amable, cuidadoso y correcto a pesar de su aspecto y sus rarezas. En fin, necesitaba una ducha. Me levanté decidida a no mirar demasiado a mi alrededor, no miro, no miro, bien, ya estaba en el baño. Me metí en la bañera, vaya, no había grifo, no bajé los brazos, seguro que existía una forma. Estudié detenidamente mi entorno y descubrí unas tenazas en una especie de jabonera, claro, por algo estaban allí, las cogí y efectivamente logré abrir el grifo con ellas. Después de todo no era tan difícil vivir a su manera. Claro que no me gustó mucho descubrir que tampoco había alcachofa, el agua caía directamente del caño y golpeaba bastante al llegar al cuerpo, pero bueno, por lo menos tenía agua caliente, no podía quejarme.
Cuando volví a la habitación me encontré con un estupendo cuadro, sobre el colchón, en el suelo, una bandeja cuidadosamente preparada con café, tostadas, y atención al detalle, una flor silvestre en un pequeño vaso algo desconchado. Ahí estaba él, radiante, dando pequeñas palmaditas en el colchón para que me acercase.

- Buenos días muñeca. Estoy orgulloso de ti.
- ¿Por qué?
- Has abierto el grifo tu solita. Eso merece un premio y toda mi admiración, ven aquí.
Y fui, feliz, a celebrar mi gran hazaña.

41 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Que detalle. me ha gustado mucho como siempre. eres especial para esto. lo describes tan bien que amarra al lector..

saludos fraternos
un abrazo con cariño

Isabel de León dijo...

Jajajaja...m encanta esta historia...tan rudo pero tan romantico...

Saluditos de la chica.

El futuro bloguero dijo...

Bueno, no estuvo mal después de todo.

Beso

Reina dijo...

Ufff!! Como para no ir, ¿verdad? Ay el moreno del campo...!!!

Me encantan tus relatos y tu forma de narrarlos; es tan real!!

Ahhh!!! Enhorabuena por tu nueva web, ya anduve por allí...

Un besito

moderato_Dos_josef dijo...

Pero qué bien escribes Andrea! Sabes es un texto muy profético y metafórico, que se desliza entre el sueño y la realidad. El sueño es volver a encontrar aquella persona que amaste y que recuerdas como a un caballo o un caballero negro y puro. El logro, abrir el grifo del deseo y la voluntad. Precioso y narrado de form impecable. UN diez!

Emilio dijo...

Joder, con la duchita.

Un final espléndido, como siempre.

Mis felicitaciones nuevamente.

Martín dijo...

Bien merecido lo tiene ese desayuno, pero yo pensé que no era por abrir la ducha, sino por lo ocurrido la noche anterior. Muy bueno! Un beso

Alejandro Ramírez dijo...

Buen cuento. Muy merecido el desayunoy un saludo fraterno.

Menda dijo...

Y como lo celebraste?

Es bromaaaaaaaa, me ha encantado.(menos el apelativo de 'muñeca' grrrrrrr)

KaMa dijo...

Andrea, si tú te quedas atrapada en el mío ... que puedo decirte yo aquí, en tu casa? .... De la manera que relatas estas, tuyas, experiencias ... Adivina quien será que también se siente así? ...

Un dulce beso ... rojo

Inés dijo...

Andrea, me ha encantado, en realidad me gustan todos los que escribes ;)
qué final más sorprendente y tierno!

Besos,
Inés

Walter Portilla dijo...

Querida Andrea, sabes qué me gusta? la naturalidad con la que cuentas tu relato, es excelente!
Y qué agradable despertar, de pronto, en un lugar que reconoces luego de pensar lo que hiciste la noche anterior. Claro, lugar desconocido, lleno de sorpresas por descubrir pero ya sabes que siempre terminan en bellos momentos.
Mi abrazo inmenso.

Elisa dijo...

Que imagen más fascinante esa de...un caballo negro chupando la ventana. Enhorabuena por el comienzo del relato, es genial.
besitos

Ruth L. Acosta dijo...

Mi querida Andrea...

Estoy segura que todos los inconvenientes valieron la pena... me gustó mucho... me imaginé abriendo ese grifo... creo que yo tampoco miraría... jaja.


Un beso, siempre es un placer leerte.

Mariana Castrogiovanni dijo...

Soy tu Fan, de verdad me encanta leerte. Gracias por regalarme momentos de placentera lectura.
Un beso

Begoña dijo...

Parece que me despierto con un hombre a mi lado ¡¡qué extraño!!, que veo "mis caballos queridos" golpeando la ventana, que me contrarío no encontrando el grifo... y después ya, casi no entiendo nada de lo que me está pasando ¡¿un hombre en mi cama?!... Qué bien transmites, que lenguaje tan directo, ese que parece tan fácil pero que no lo es...me gusta. Volveré, para seguir viviendo tus escritos, encantada de haberte encontrado.
Saludos

Seba dijo...

Los pequeños logros traen las mejores recompensas. Nada se compara con la palmadita en el colchón, esa que invita a perderse entre las sábanas de quien te ha hecho sentir.

Que premio.

Dean dijo...

Hola Andrea, aqui me tienes, ya sabes que no me pierdo ni una de tus historias pues me quedo con un gustito muy especial al leerlas.
Un saludo.

Andrea dijo...

Adolfo un saludo y mi agradecimiento, como siempre.

Andrea dijo...

Exacto Isabel, jaja, un bruto pero también un romántico, un abrazo!

Andrea dijo...

Futur un beso! Veremos..je

Andrea dijo...

Gracias Reina por las visitas a ambas páginas. Un abrazo y..adelante con los impulsos eh? Son lo mejor de la vida.

Andrea dijo...

Moderato me ha encantado tu interpretación. Muchas gracias por el diez! Me ha hecho ilusión. Un abrazo!

Andrea dijo...

Gracias Emilio, como siempre, un placer recibirte. Te leo. Un abrazo.

Andrea dijo...

jaja, Martín, podemos suponer que fue por las dos cosas no? Un abrazo y gracias!

Andrea dijo...

Un saludo Alejandro, te leo.

Andrea dijo...

Menda, imagina cómo lo celebré, ejem, después del desayuno hubo mas sorpresas, un beso 'muñeca' jaja.

Andrea dijo...

Kama, me encanta tenerte atrapado. Un beso enorme!

Andrea dijo...

Muchas gracias Inés, a veces los finales mas simples son los que más emocionan verdad? Un abrazo guapa.

Andrea dijo...

Te devuelvo el abrazo Walter, gracias por tus palabras, creo que la palabra 'natural' es la que más me define, a la hora de escribir y también de vivir supongo. Un beso!

Andrea dijo...

HOla Elisa! ya te echaba de menos, un beso!

Andrea dijo...

Gracias querida Ruth, un abrazo enorme para ti y para tu precioso Mexico.

Andrea dijo...

Mariana, guapa, no sabes que ilusión me hace leer tus palabras, te aprecio mucho como persona y como profesional, gracias por leerme y estimularme. Un beso enorme.

Andrea dijo...

Begoña, bienvenida, ya te he dejado unas palabras en tu blog, un abrazo!

Andrea dijo...

Seba me ha encantado tu comentario, un beso!

Andrea dijo...

Hola Dean! Bienvenido como siempre. Un abrazo grande!

BRILLI-BRILLI dijo...

Muchas veces no nos fijamos en los pequeños detalles que nos hace sentirnos dentro de ese mundo que se llama "amor".Bonito post.
Besos

leo dijo...

... holá minita linda! .... siempre escribiendo con el corazón en la mano! .... como me gusta leerte, che! ...

un beso lusitano ... en tí

Andrea dijo...

Hola Brilli! Un beso enorme.

Andrea dijo...

Jaja hola leo!! Gracias che! Un beso enorme.

cristal dijo...

Menos mal que después de la aventura de la ducha vino la compensación en forma de delicioso desayuno y más cosas...Muy bella la imagen del caballo. Un beso