sábado, 3 de abril de 2010

Sola.


Sola a su edad, no comprendía las razones, era una mujer atractiva y con cierta cultura ¿Por qué se encontraba sola? A veces lo prefería, no podía negarlo, la soledad no presenta batallas, es tranquila, aunque va chupando tu energía día tras día hasta dejarte seca. Horas muertas, la tele y eventualmente un libro como única compañía, joder, si continuaba así moriría sola como un zapato viejo. Recordó aquella película de la camarera, si, 'Frankie y Johnny', la soledad los unió pero de una forma algo patética, se identificaba perfectamente con la protagonista, así era su vida, así de triste, así de gris. Qué fácil resulta resignarse al destino, en cuestión de horas y por omisión de acciones, vas tejiendo un presente abúlico y triste. En definitiva no es más que eso: tomar decisiones, buenas o malas pero tomarlas, lamentablemente hay gente que no consigue hacerlo nunca..

8 comentarios:

MarianGardi dijo...

Relato tan real como la propia vida.
Por ello me ha gustado.

La decisión de vivir con alguien por matar la soledad es siempre recomendable por amor porque las convivencias sin amor son decisiones infernales.
Un beso

WHO dijo...

La soledad es la mejor amiga de las personas, nunca es desleal ni traicionera, siempre nos acompaña y en ocasiones nos permite compartirla con otras personas.
Buen texto Andrea, un besillo, Who

Juan Carlos Lozano dijo...

Alguien me dijo una vez, que aquellos que prefieren la paz y la tranquilidad, al final se arrepienten. Porque todo lo que dá felicidad en la vida, lleva implicito esfuerzo y sufrimiento. Aquel que no se atreve a hacer el viaje, no llega a ninguna parte. Me encantó tu relato.

Que tengas felices pascuas.
juank
www.labitacoradelalma.blogspot.com

Amaya dijo...

El amor, que es entrega, jamás es un paliativo. Para amar hay primero que estar en paz, que sentirse completo, pleno en soledad.
Quien teme a la soledad es un cobarde, que no toma las riendas de su vida, que no sabe hacer frente a su mundo interior, a sus sentimientos.
Un beso

Cele dijo...

Muy buena tu entrada.
No se si se teme mas, a tomar decisiones o afrontar las consecuencias de tomar dicha decision?
Pero si no decides, si no eliges, no vives.
Un abrazo

Mary dijo...

Andrea,
Ahí hay un problema de insatisfacción claro muy enquistado en la forma de pensar en la que

pareja = felicidad
soledad = infelicidad

No me creo eso mucho, será que me he vuelto escéptica, o mejor dicho que estoy fenomenal sin nadie más.

Lo cierto es que encontrarse a uno mismo sin frustrarse es un largo camino no facil a veces, pero cuando lo encuentas, es lo más placentero, porque nadie, absolutamente nadie, será capaz de hacerte feliz más a ti mismo. Lo demás es una compañía.

Otra cosa es que cuando más preparada, atractiva e inteligente la mujer, más facil es que esté sola, porque claro está, no se ha estado labrando toda su vida ese perfil para ahora irse con cualquiera que le ofrezca medias tintas, lo cual está muy requetebién.

Esas frustraciones de Cenicienta deberían estar prohibidas.

Un besito
(y perdona por el rollo que te he soltado!)

El futuro bloguero dijo...

Lo malo es renunciar a salir, y quedarse encerrado en nuestras miserias.

Es mejor abrirse, equivocarse, y encima casi nunca te equivocas, salvo cuando no haces nada.

Besote

MINSI dijo...

La soledad te hace conectarte contigo mismo y eso es lo que nos inquieta: lo que vemos en el fondo, o lo que no vemos y esperábamos encontrar...pero es un encuentro inexorable, a todos nos espera más tarde o más temprano.
La compañía, la vida en pareja, la actividad incesante sólo lo posterga, y a veces ni siquiera.

Si te vuelves su enemigo, si la rechazas, entonces es verdad que te consume y te destruye.
Pero si te alías con ella se convierte en una oportunidad para el autoconocimiento y para el crecimiento.
Animo a tod@s l@s solitari@s...pronto llegará el amor.