viernes, 9 de abril de 2010

Sincronizando ansiedades.


'A' echa de menos terriblemente a 'B', pero 'B' no lo sabe, se encuentra ocupado, muy entretenido inmerso en sus asuntos. 'A', sola en casa comienza a pensar cosas: 'No me llama, no me quiere tanto como dice. ¿Por qué no responde al mensaje que le envié? ¿Por qué no aparece? Sabe que lo necesito y le da igual'. 'A' comienza a sufrir imaginando todo tipo de situaciones inexistentes. Cuando una mujer echa de menos sufre, se agobia, lo siente en el cuerpo. Mientras tanto 'B' va acabando con sus asuntos y comienza a pensar en 'A', siente que la echa de menos, desea escuchar su voz, oler su perfume, acariciarla, marca su número ansioso, con ilusión. Cuando 'A' coge el teléfono, ya había experimentado varios estados de ánimo, su último razonamiento le dijo que 'B' era muy desconsiderado, no estaba pendiente de ella como ella lo estaba de él, y pensó que probablemente su relación amorosa duraría poco, ella necesitaba más. Cuando 'B' escuchó la voz de 'A', fría y distante, se sintió confuso, no comprendió las razones de esa especie de enfado que la invadía, colgó el teléfono sintiéndose culpable sin saber muy bien por qué.
Si puediésemos sincronizar nuestras repentinas ansiedades y necesidades con la persona amada las cosas serían diferentes, evitaríamos muchas confusiones y desencuentros emocionales, lástima..

13 comentarios:

El futuro bloguero dijo...

Si yo fuera B, A tendría el telefono ya sin batería, y su voz no sería fría y distante, sino caliente y cercana.

lástima, como tú dices, Andrea.

Besos

Yo dijo...

Que razón tienen tus palabras Andrea, como siempre tu post me hace pensar.

un besito

Yo dijo...

Que razón tienen tus palabras Andrea, como siempre tu post me hace pensar.

un besito

Emilio dijo...

"A", dale un respiro a "B", no seas tan agobiante, no te comas tanto el coco, no quieras que estén pendiente de ti a todas horas, APRENDE a querer.

Dos personas, dos mundos, Andrea, no es cosa de sincronizar (algo imposible) sino de respetar y confiar en el otro.

Muchos besos, amiga.

Mary dijo...

Estoy bastante de acuerdo con EMILIO, aunque claro, con matices. Creo que todos tenemos que APRENDER a querer, y saber que querer, es dar. B da su tiempo cuando lo tiene, y cuando lo tiene, estoy segura de que es plenamente para ella. A necesita "despegarse" de B un poco, escucharse y sentirse más, para poder disfrutar de los momentos de soledad y la felicidad de estar con B, y así poder DAR a B todo eso que tiene bueno y aportarle, cuando lo vea.

Son, creo, a veces, momentos iniciales de ansiedad ante una situación nueva. Dicen que lo mejor es el enamoramiento, la primera etapa. Yo no estoy de acuerdo. Yo creo que el mejor momento viene después, cuando la pasión se equilibra con la confianza y la tranqilidad. Entonces todos estamos más preparados para ser nosotros mismos, y estar adapatados para COMPARTIR.

Vaya rollos que te suelto. Me haces pensar. La situación de A es bastante común. La de B también.

un besito

Andrea dijo...

Exactamente Mary, coincido con todas y cada una de tus palabras, a eso quería llegar, tu interpretación podría ayudar a mucha gente, un beso enorme!

azpeitia dijo...

Que bello y profundo estudio psicológico de la relación de pareja, que suele estar llena de sutiles, tensiones emocionales, que a veces son incontrolables y perdidas incluso en nuestra propia genética....enhorabuena una vez más Andrea por tu magnífica capacidad de relatar y entrar en lo profundo del ser humano....un abrazo de azpeitia

Anónimo dijo...

pedimos el amor, en la misma bandeja que lo damos.

y pensar castra... a veces


un abrazo

TitoCarlos dijo...

En el amor siempre hay que dar; y recibir lo que llegue como llegue y cuando llegue.

Dean dijo...

Has hablado como una psicóloga profesional, tal cual suceden los encuentros y desencuentros de las parejas.
Un saludo.

Enrique Sabaté dijo...

Como dice Emilio Cada quien tiene su medida. Aunque suele ser bueno estar más pendiente de la persona amada.

Saludos.

Cele dijo...

Los miedos, la falta de comunicacion, a veces llevan a obsesionarse, a desconfiar, hacen que se tambalee el mundo, por no comunicar lo que sentimos, como nos sentimos.
Un beso Andrea

CreatiBea dijo...

Qué gran verdad!!!
Me ha encantado. Gracias

Desencuentros totalmente evitables...

Un abrazo