martes, 7 de abril de 2009

Pérdidas

(15 años)
- ¡Despierta! Ya viene..
- ¿Qué..?
- Por favor, ya viene otra vez, esta vez no he hecho nada, no sé qué es lo que quiere, no sé por qué me odia, dile que me deje en paz, díselo.
- Tranquila, es un hombre enfermo, yo lo calmaré, no te preocupes. ¿Dónde está G? ¿Y mamá?
- G durmiendo en su habitación, y mamá en la empresa.
- Vale, métete dentro del armario, que no te vea, ya lo arreglo yo.
- Te juro Andrea que estoy harta de esta mierda, en cuanto pueda me largo de esta casa.
- No digas tonterías y métete en el armario que ya está aquí.

....

- Papá, anda ven, deja de gritar, aquí no hay nadie, vamos a la cocina, te prepararé tu café con leche, ya..ya. Tranquilo. No papá, no debes tocarme así, eso no está bien, soy tu hija. Ya.. anda, siéntate y cuéntame otra vez cómo te han hecho esa herida en la cabeza ¿Lo recuerdas? Fue en la segunda guerra, cuéntamelo otra vez..No papá, no llores, inténtalo, si practicas, cada vez hablarás mejor, ya lo verás.

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Nos casamos tres meses después de la muerte de mi madre. Me dejé llevar, sin pensar demasiado. Luego, mis hermanos y yo debimos enfrentarnos a otra muerte más, la de nuestra empresa. Mi madre había contraído muchas deudas, descubrimos cosas, entramos en el descontrolado mundo de las leyes y nos rodeamos de abogados, intentando salvarla. Una empresa de más de veinticinco años, que nos había permitido vivir muy cómodamente se evaporaba frente a nuestras narices. No hubo nada que hacer, lo perdimos casi todo, incluídas las propiedades. Un país tan difícil, dónde los sobornos estaban a la orden del día, dónde no se podía confiar en nadie más que en uno mismo. Decidimos dejar de luchar, de todas formas ya estaba todo perdido. Comenzaríamos de cero. Cada uno hizo lo que pudo. Yo me dedicaría a mi casa, a mi marido, a recomponer mi cuerpo, mi alma y mi mente. No quise trabajar por un tiempo. Tuve la suerte de contar con un marido muy capaz, que logró moverse correctamente en el mercado y disponer de un sueldo más que potable para los dos. Me tranquilicé un poco, abandonándome en brazos de la rutina para que anestesiara mi mente. En ese momento pensé que quizá lo único que podría traer más alegría y sentido a mi vida sería la llegada de un hijo, y me dediqué a buscarlo pero...

22 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

WOw y asi me quedo con tus escritos siempre disfrutando cada palabra que la escribes con tanta delicadeza, que me roba el silencio para sentir tus versos..

saludos fraternos con mucho cairño

un abrazo

Ni del viento.. dijo...

Aiss Andrea...siempre me quedo con esa sensación de "a poco" al leerte, quiero más!

Me encanta tu forma de narrar, atrapa completamente.

Un besito

Menda dijo...

Ainsss, y nos dejas de nuevo con la miel en los labios..........

Qué intriga!!!!

Logan y Lory dijo...

Momentos duros y difíciles lo que relatas, para cualquier persona y en cualquier circunstancia, pero todo es superable y las heridas curan con el tiempo.

Tus relatos llegan al alma.

Un abrazo.

Walter Portilla dijo...

Andrea, me aparezco de varios días y me gustó mucho lo que leí. Tengo que regresar para ponerme al día. Verdad que te debo el comentario sobre tu post recontra anterior (se llamaba 'pareja y libertad'?)
Un abrazote.

Walter Portilla dijo...

Perdona el error, no es ese post, ya lo encontré, es otro, ahí voy.
Mi abrazo.

francisco dijo...

Hola Andrea,
qué impresionante la historia con tu padre.
Me tienes enganchado.
Un beso.

caracola dijo...

¡Que retorcida es la vida a veces, Andrea!
Te sigo espectante.....

Un abrazo.

Stanley Kowalski dijo...

Andrea, Andrea!! Cómo me hacés esto!!
Me dejás ansioso, y yo que ya soy ansioso por naturaleza. . .imaginate!
Impecable texto. Felicitaciones.

Gracias por visitarme, sos un amor!

BESOTES

Elisa dijo...

Uf, que dura historia Andrea. La vida nos deja esos "regalitos" para crecer como personas. Está bien que saques el máximo partido de viejas experiencias tuyas u oidas...me encanta tu forma de narrar. Eres clara y directa, chapó!

alfredo dijo...

me encanto el texto!

impresionante

a ver si te animas y me los haces llegar todos juntos, como un libro

saludos

Anabel Botella dijo...

Pero... qué. Qué pasa después. Tiene un niño o no lo tiene. Seguiremos leyendo. Es un placer.
Saludos desde La ventana de los sueños, blog literario.

Anabel Botella dijo...

Hola Andre. En mi blog hay un premio para ti.
Saludos desde La ventana de los sueños, blog literario.

Dean dijo...

Escribes deliciosamente. Me estoy enganchando.
Un saludo.

cristal00k dijo...

Nada más apasionante que la vida real Andrea... ¿o real como la vida misma?
Me voy a leer lo atrasado.
Besos preciosa

Logan y Lory dijo...

En nuestro blog tienes algo reservado para ti. Si lo deseas puedes recogerlo.

Un abrazo.

SobeK dijo...

Que distante se hace la alegria en esos momentos, que lejano se ecuentra el fin de los pesares, todo se nubla y el dolor se hace perenne...

Al final cuando todo termina, solo quedan los fantasmas como compañeros y las heridas se hacen dificiles de cerrar.



Un abraso y gracias por tus comentarios

Ángelos dijo...

QUE fuerte...hoy me has dejado sin palabras (y eso que hablo a mas no poder).

Las penas pueden curarse si al lado tenemos a alguien que nos acaricia suavemente el alma.
Gracias por seguirme... yo hago lo propio. Abrazos sorpresivos y cálidos... para que cualquier dolor mengüe.

Emilio dijo...

Interesante el relato, y bien descrito; mis felicitaciones.

Un saludo.

Andrea dijo...

Gracias a todos por vuestros comentarios y bienvenidos los nuevos visitantes. Un beso enorme para todos.

Alejandro Ramírez dijo...

Soy nuevo y no me atrevo a comentar hasta leer un poco más de tu blog.

Un saludo y felicitaciones.


http://cuentominicuento.blogspot.com/

Andrea dijo...

Hola Alejandro, bienvenido, comenta cuando quieras, un saludo y gracias.