martes, 9 de febrero de 2010

El viento.


Tumbada sobre mi estómago me dediqué a relajarme. Los brazos en cruz, la cabeza de lado. Ajena, me abandoné en brazos de la indiferencia, todo me daba igual. Recordé, mientras caía en un placentero sopor, la imagen de aquel señor tocando el saxo en el metro, lo hacía muy bien, tanto que me detuve a escucharlo con interés, nos sonreímos. Cada día una sorpresa. Un sudor frío recorrió mi espina dorsal, me encontraba en un estado deplorable. Era infeliz y no tenía especiales motivos, suponía que sólo buscando la soledad encontraría cierta tranquilidad. Si conseguía el alivio mental, llegaría el alivio físico. Me dediqué a recordar, visualicé la cara de mi madre, qué hermosa era, pelirroja con rasgos muy finos. Vi la cara de mi padre, escuché su voz, siempre regañándome con cariño y acento italiano. ¿Adónde se han ido todos? ¿Por qué me han dejado sola en este apestoso mundo? La ropa me molestaba, fuera con ella. Así, desnuda, vulnerable, así era como debía presentarme a las puertas de la vida. No me apetecía encontrar nada que me reconfortase, para qué, coño, si luego volvería a caer en mi eterno estado de 'todo me resbala'. Si al menos bebiera, una buena borrachera era lo que necesitaba. Pero no, no bebía, no fumaba, mi necesidad de independencia era total. De pronto pensé en el viento. Sí, dejaría que el viento me arrastrase a su antojo, tal vez lograra depositarme en un lugar en el que me sientiese cómoda por fin. Mi lugar, aquel al que pertenecía pero no lograba encontrar, aquel al que llegaría sin más. Alguien me recibiría con una sonrisa, me cogería de la mano y me llevaría hacia la paz.

16 comentarios:

Andrea dijo...

Un texto dedicado a mi madre, hoy es, era, su cumpleaños.

TORO SALVAJE dijo...

Espero que el viento que te mereces te transporte a esa paz.

Un día triste para ti.

Un abrazo.

Martín dijo...

Tu madre estará sonriendo al leer tus palabras. Un abrazo

ANABEL dijo...

Las madres, que grandes son las madres como nunca faltan en nuestro corazón, en nuestra memoria. Besos para ti y para tu madre (que se esconde dentro tuya y de tus escritos).

WHO dijo...

El nihilismo no te acerca a tu madre, más bien al contrario, lucha por todo aquello bello que te enseñó, ese será tu mejor homenaje diario.
Un beso muy fuerte, Who.

Cele dijo...

Hermoso homenaje a tu madre. Espero que una brisa te traiga toda la felicidad que ella desearia para ti.
Besos

Bolzano dijo...

Bonito homenaje.

ciertamente el viento nos lleva de forma muy rápida a lugares preciosos. A mi me sienta muy bien el viento del norte, que por cierto, a otros, los que más, les produce dolor de cabeza. Cuanto más despejado mejor.

Salud.

El futuro bloguero dijo...

Un beso para ti, para ella, para las dos...

Noesperesnada dijo...

Dejarse arrastrar por el viento, a veces es la única alternativa que nos queda...

Lunska Nicori dijo...

Aquí, allá...
¿no habrá un lugar donde estar quieto? ¿dónde encuentre un suelo que no se mueva, unas paredes que no retumben? ¿un abrazo que me espera tras una voz dulce?... Ahí quiero estar, ¿cómo se llega?... Mejor dejarme mecer por la música y soñar que el destino de ese viaje que ansío, está cercano...

No veo muy bien. Mañana...menos. Pero, no he podido resistirme a leer este post.
Un abrazo muy grande.

Dean dijo...

Tu madre estará orgullosa de ti por toda la eternidad.
Un saludo.

ANRAFERA dijo...

Hermosa entrada. Que te vaya bien. Saludos PTB

Mcrow dijo...

n abrazo para ti Andrea.

LA CALLE VACÍA dijo...

Regreso y te encuentro tan magnifica como cuando te dejé. Me sigue gustando leerte.
Un beso

jorge dijo...

Ni la bebida, ni cualquier droga, ni siquiera el viento.

Tu malestar te acompañara allá donde vayas hasta que lo conviertas.

Abandonar lo que nos disgusta, lo que nos frena y moverse fluyendo en las aguas de lo que deseamos.

Tumbada boca arriba, con los brazos en cruz, desnuda. Una imagen sugerente.

Una excelente manera de celebrar un cumpleaños. (¿era?)

Francisco Javier dijo...

Felicidades a tu mama, allá donde este, felicidades a ti tambien, por plasmar algo tan hermoso y delicado. Ando un pelin atareado con el estudio, pero siempre que tengo un rato de lugar, me escapo para leer alguno de tus entradas. Un abrazo, feliz domingo, que lo pases maravillosamente bien.