viernes, 24 de octubre de 2014

IV

Hoy una indiferencia que me obliga a avanzar casi a ciegas. ¿Por qué me siento hormiga? ¿Por qué hoy me encuentro en medio de una desconocida selva? ¿Por qué todos creen que mi vida es un bello sendero lleno de rosas? Hay rosas dentro de mí, pero no en mi camino. Cada día soy más consciente de mi singularidad. En ocasiones deseo desear, sentir y pensar como los demás para descansar. Los demás van más ligeros. Me alegra que lleguen las lágrimas por fin. Siempre me proporcionan alivio, y un nuevo comienzo. Adoro los nuevos comienzos. Guardas un discreto luto por aquello que has decidido dejar a tus espaldas y te adentras en terreno desconocido. Bordeas el lugar, marcas territorio. Oteas. Algo llama tu atención. Entras. Temes. Sudas. Disfrutas. Hay tanto que decir.