jueves 15 de diciembre de 2011

Una vez

Una vez creí ver un ángel, se desvaneció enseguida. Una vez creí que podría ser una gran escritora, se desvaneció enseguida. Una vez creí ser una mujer fuerte, también se desvaneció. Una vez fui feliz, como mi vecina, untando mi cuerpo con cremas caras, nada, se desvaneció. Una vez tuve un hijo, creí ver el cielo más cercano, mi mirada se hizo adulta. Atesoré con orgullo mi sacrificio y mi conducta. Minúsculo y poderoso. Hoy ya nada se desvanece.

1 comentarios:

Clara dijo...

Una vez..... hasta que llega el desenlace y todo se hace nítido porque es real.Dejamos de agarrarnos a las cosas.Precioso.


Besos