miércoles, 23 de junio de 2010

Familias




Y resulta que de pronto te levantas eufórica sin saber muy bien por qué. Encuentras un momento y te lanzas a escribir sin poder evitarlo. En la calle un sol espléndido y bastante calor, en casa mi portátil y yo intentando ser amigos. Esta semana me sentí particularmente sensible, mi familia se dedicó a publicar fotos familiares antiguas en facebook y el pasado me atacó por la espalda coño. Me sentí feliz pero también la más desgraciada. Fui consciente de mi lejanía, de mi poca participación, de todo lo que he perdido y ya no volverá, de la falta de mis padres, de las historias de vida desconocidas de mi gente, sangre de mi sangre con la que no me relaciono hace años por cuestiones ajenas a nuestra generación, nos separaron absurdas rencillas entre nuestros padres, y ahora, increíblemente y después de años, una red social está acercándonos y yo, agradablemente sorprendida contemplo este acercamiento deseando que se prolongue en el tiempo. No me molesto en recordar las causas de nuestra dolorosa separación, simplemente me alegra volver a ver unida a mi gran familia italiana, pronto estaré en Buenos Aires y me encantará verlos a todos, será un gran momento si se concreta, intentaré explicarle a mi hijo lo que NO tiene que hacer para separar a una familia, que la tolerancia es la primera actitud que debemos fomentar, que el dinero NO hace la felicidad, y la fama tampoco. Que la compañía sólo se consigue si estás dispuesto a DAR y que la vida, en definitiva, sólo se basa en intentar acumular buenos momentos, que los malos, lamentablemente, se presentan solitos desde siempre. Un gran saludo para toda la familia.


Por cierto, mi madre es la segunda comenzando por la derecha, sentada al lado de la niña, guapísima como sólo ella sabía serlo.

11 comentarios:

MarianGardi dijo...

Hermoso y emotivo relato.
Buen viaje a Buenos Aires, estuve allí hace años y me encantó.
En Septiembre te veré de nuevo en Alcalá de Henares, si Dios quiere.
Besos Andrea

Antonio H. Martín dijo...

Hola, Andrea.
Digo lo mismo que Marian, que tengas un buen viaje.
Lo de la familia es algo muy fuerte, lazos que unen para siempre. En mi caso no fue así, no tuve esa suerte, pero busqué ese sentimiento en los amigos.

Un abrazo.

Jesús Arroyo dijo...

Nueva entrada http://iiiencuentropoesiaenred.blogspot.com/

AnDRóMeDa dijo...

Maravilloso, Andrea, en verdad hermoso. Te deseo lo mejor siempre y recuerda que la familia es lo único que se queda contigo en los triunfos y adversidades.
Un besote!

ANRAFERA dijo...

Felicitaciones, Andrea, por este emotivo y personal escrito. Saludos cordiales PTB

Menda. dijo...

Qué preciosidad, Andrea, como siempre. Mejoras con el tiempo en exquisitez, sin duda.

Por aquí ando a ratos, que he estado perdida.

Un abrazo.

MTeresa dijo...

La familia es el ancla del ser humano.

Terly dijo...

La "mamma, bellissima" y continuando con el relato, "molto interesante"
El amor, querida Andrea, si no es de ida y vuelta se convierte en monopolio.
Nos vemos en Alcalá.
Un beso.

ulises dijo...

que bueno es esto del internet para acercar a las familias que son separadas por circunstancias materiales.

Dean dijo...

Espero que estés bien que el pasado no te traicione y tu presente sea maravilloso. La foto es preciosa, un verdadero tesoro.
Un saludo.

justiciapoética dijo...

Excelente foto familiar. Así es: el dinero no compra una familia, más bien la desune. Hay que tener muchos valores para que él no destruya a una familia. Y sobre las rencillas generacionales, pues también las tuve en el pasado, mas superada la adolescencia eso desapareció. No veo bien guardar rencor por años por tan vanas cosas o disputas. Un fuerte abrazo, estoy contigo amiga.