martes, 6 de marzo de 2012

Digestión

Me aferro a un clavo ardiendo
hasta despellejarme las manos.
No se me permite huir de mi.
Sin alternativa elevo el mentón 
y planto cara a las sádicas
inquietudes que me alteran.
Hoy recurro a las pastillas,
mañana envejezco mil años
porque utilizo armas naturales.
¿El dolor? Un proceso más.
Me acerco al precipicio y lo bordeo,
puro riesgo, quiero ser una heroína.
Avanzo con el pecho doliente,
sonrío, trabajo, finjo.
Nací actriz.
Pido un deseo furioso.
Lloro oculta.
Caigo y me hundo más.
En el fondo el lodo es frío,
parezco un cachorro malherido.
Aspiro a subir sin ayuda,
es trabajoso, el temor ahoga.
Lo consigo, soy por fin
mi anónima y saludable heroína.
Ofrezco carcajadas
y ternura sin medida,
los pulmones llenos
de aires tranquilos.
Cómodas noches conmigo,
me distancio de la realidad
hasta el próximo tropiezo.